
Estoy mona, eh?? si es que lo de las fallas lo llevo en la sangre! (eso sí, menos mal que no me pusieron ensaimadas!) Las otras dos son Ana, mi inseparablisima amiga desde los 2 a los 14 años, y su hermana pequeña. No podría recordar mi infancia sin Ana, la verdad. Ay! ¡cómo es la vida!, los caminos se separan a veces irremediablemente (otras veces no tanto) de los que más queremos y es que cuesta, cuesta mucho, mantener las amistades. ¡Hay que cuidarlas, chicos!
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