
Tenía ganas de ver esta tercera parte de Spiderman puesto que, mal que quede, me enganché a la historia y la estética del hombre araña. Este film es más largo que los anteriores, unas tres horas. Mejor que os lo espereis porque yo no tenía ni idea y estaba empezando a pensar que la película se me estaba haciendo larga, cuando en realidad es que "es" larga. El argumento es un poco rebuscado: un bueno que se hace malo, un malo que se hace más malo, un bueno que se hizo malo y que luego se vuelve bueno, un bueno que no le queda más remedio que ser malo...Y mientras tanto la impotencia de ver las dificultades que, una vez más, pasa la relación entre el héroe y la chica (Mari Juani, como la llama mi madre). Pero si se quieren ¿pa qué tanto lio??? En fin, parece que esas historias de amor gustan..No importa lo mal que lo estés pasando que la gente siempre dice "jo, tía, eso si que es una historia de amor"...Y yo siempre pienso "sí, claro, gustan porque no te pasan a tí". Pues eso, una película para fans de Spiderman.

Y esta otra....toda una revelación. Continua tensión en una película sorprendentemente magnífica que parecía de argumento repetido pero que nos ofrece una mirada distinta y un toque original inesperado. El director de Transpotting no me ha defraudado nada de nada. Teneis que verla.
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