
El viernes, día internacional de los museos fuí, junto a mis compañeros de Bellas Artes, a la Exposición de la colección de Pierre Matisse en el Museo Picasso. Está bien, aunque es algo pequeña. Me gustaron especialmente las litografías de Dubuffet, pero también había otras cosas interesantes como una estatua de Giocometti o este cuadro de Miró.

Luego, como hacía un sol espléndido, nos fuimos a comer por ahí. Tomás y yo quedamos con Jose e Isa que, como buenos (y auténticos) trabajadores, no pudieron venir a la Exposición. Qué bien sientan unas tapillas en un día como ese. Por la noche vimos una peliculilla graciosa y trágica al mismo tiempo: Trenes rigurosamente viglilados, de un checo, Jiri Lenzel. Esta bien lo del ciclo de la Universidad de cine europeo. Algunas películas no se encontrarían ni de coña.
Y el sábado me tiré toda la mañana en la playa, por fin! Este año se ha retrasado la cosa con eso del mal y también del poco tiempo. Por lo menos he cogido colorcillo. Pero lo mejor del sábado fue el fantástico concierto de Fangoria y Dover en Granada. Me lo pasé realmente bien. Tomás se apunto junto con algunos de mis amigos. Alaska espléndida, toda una diva. La cantante de Dover, bueno, algo pava, muy pava, diría yo. Se tiró todo el concierto diciendo: muchas gracias, muchas gracias por estar aquí, muchas gracias (atención!) niños y niñas de Granada, muchas gracias, muchas gracias....De todos modos, en concierto sonaron bien y tampoco paramos de saltar. Resultado: agujetas agudas al día siguiente.

El domingo tenía pensado trabajar todo el día, pero ya se sabe, Granada, familia, comer fuera, cine...no pude evitarlo. Magnífica Zodiak, espléndida. No os digo más de ella. Supera a Seven y a El club de la Lucha, ambas de David Fincher, como sabeis. NO OS LA PERDAIS.
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