Después de un día complicado no se me ocurrió otra cosa que dejarme las llaves de casa en el Aulario de Bellas Artes, así que cuando llegué a las 21.30 cargada de cuadros, cuadernos, ordenador y demás, me tuve que quedar en la puerta más de 40 minutos para que viniera el dueño a abrirme! Para colmo estaba lloviendo y se había roto la luz del portal. Lo gracioso es que no me lo tomé a mal. No me pregunteis porqué pero ya sabía que me iba a pasar (tarde o temprano). Ayer tenía muy desarrollado mi sexto sentido. Así que me senté y empecé a la leer un libro sobre la mujer, la violencia de genéro y demás. Lo mejor fue ver a la gente que al pasar se quedaba estupefacta. Seguro que pensaron que el libro me abrió a los ojos, me rebelé y me echaron de casa. ¡Una me preguntó y todo si estaba bien, si tenía algún problema!
jueves, noviembre 16, 2006
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