domingo, octubre 01, 2006


No os voy a engañar. No tenía ninguna intención de ver esta película (I didn´t want to see that film). Todo fue una equivocación. Tanto mi padre como yo queriamos ver Miami Vice (Corrupción en Miami), que tiene unas críticas bastante buenas. Una película dentro de la estética ortera de los 80 y algo de acción era lo que necesitabamos en ese momento, para no pensar mucho. Pero los dos listos miramos el periódico del jueves y la cartelera ya había cambiado (we checked out the timetable in the wrong newspaper!). La opción que quedaba a esa hora era la anunciada película de World Trade Center. Oliver Stone dice que ha querido hacer una película positiva. No obstante, el hecho de empezar a ver el desastre sabiendo que tiene final feliz no es muy correcto que digamos. Por otro lado, es cierto que es una película hecha por americanos para americanos (it´s a movie for you american guys!) y que, al final, acaba con un toque de venganza que no me mola nada (I don´t like the sense of revengance at the end). Para colmo hay que añadir que juega con la lágrima fácil y a mí no hay que "apretarme" mucho pa llorar (los que me conocen lo saben: I cry easily). En conclusión, sabía lo que era y me metí de nuevo en el cine a revivir un pasado cercano incómodo cuyas seculas aún continúan. No hay porqué recordar el drama que se está viviendo en Irak, ni tampoco que los muertos en es país son y seguiran siendo muchos más que los desgraciados que murieron en las torres.

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